Sonata de Otoño (1978)


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Dirección: Ingmar Bergman

Dirección artística: Anna Asp

Producción: Katinka Faragó

Guion: Ingmar Bergman

Fotografía: Sven Nykvist (color)

Montaje: Sylvia Ingemarsson

Protagonistas:
Ingrid Bergman (Charlotte)
Liv Ullmann (Eva)
Lena Nyman (Helena)
Halvar Björk (Viktor)
Marianne Aminoff (secretaria de Charlotte)

Charlotte es una pianista de fama internacional. Tiene dos hijas: Eva y Helena. Helena está gravemente incapacitada desde hace muchos años. Eva, la hija mayor, ha perdido a su único hijo, ahogado en un accidente. Está casada con Viktor, pastor en la pequeña parroquia de un pueblo de Noruega. Charlotte acaba de asistir a la muerte de su compañero y amigo durante muchos años, Leonardo, también músico. Eva, que no ha visto a su madre en casi siete años, aprovecha la circunstancia de la muerte de Leonardo para escribirle a su madre y pedirle que vaya a descansar unos días en la tranquila casa parroquial.

Charlotte llega a la casa. Tras su llegada, Eva le hace saber que Helena, a la que ella creía en una clínica, se encuentra allí desde hace tiempo, al cuidador de Viktor y Eva. En una charla caracterizada por su crudeza emocional, salen a la luz recuerdos y humillaciones entre Charlotte y Eva a lo largo de los años. Durante una conversación nocturna entre madre e hija las emociones se desbordan. Eva dice a Charlotte que la infancia de sus dos hijas ha sido infeliz por ella y que Charlotte tiene la culpa de la enfermedad de Helena. Cuando se ha calmado todo, Charlotte abandona la tranquila casa junto al lago para volver a su actividad cosmopolita como concertista de piano.

Eva la envía una carta en la que lamenta sus acusaciones contra su madre que, como Eva ahora entiende, siempre ha sido tan vulnerable como sus hijas. Eva deja en claro a Charlotte que ha ahora superado la ira, la amargura y el dolor de su infancia. Como están las dos heridas y vaciadas por la soledad, sugiere que se reconcilien.

Charlotte, cuando lo lee, parece sorprendida por la carta. Sin embargo, en el camino a un nuevo concierto, está feliz de olvidarse de su familia y una vez más escapar de sus propios sentimientos. Tampoco recuerdo a su amigo recientemente fallecido, Leonardo.